Domingo, 28 de Junio del 2026

Paro Docente

Hoy, mientras pensaba en mi práctica docente, sentí una mezcla de frustración y desolación. Tengo dos títulos: soy psicóloga, especialista en psicoterapia cognitivo-conductual, y además, profesora universitaria en psicología. A pesar de esa formación, mañana, al dictar una clase de tres horas, voy a recibir 236 mil pesos. Además, se suma un paro docente en la provincia de Neuquén, en memoria de la explosión de la Escuela 144 en Aguada San Roque. Es un reclamo no solo salarial, sino por condiciones dignas. Como psicóloga y docente, siento la urgencia de unir mi voz a este reclamo. Porque la educación, como la salud, no puede ser un lujo, y cada clase que damos es un acto de justicia, no solo hacia nosotros, sino hacia quienes nos escuchan y aprenden.“Sé que hay quienes critican el paro, diciendo que se priva a los chicos de la clase, que se interrumpe su aprendizaje. Y lo entiendo, porque también soy docente y sé lo que implica cada encuentro en el aula. Pero esta lucha no es contra los estudiantes, es por ellos. Es un llamado a que la educación sea valorada, dignificada, para que ningún niño o niña se quede atrás por falta de condiciones. Por eso, hoy, mi voz se une al paro, no como una ausencia, sino como una exigencia de justicia.”